¿Quieres perder peso? La salud es lo primero

Comparte en

Hace ya bastante tiempo que los institutos nacionales de la salud comenzaron a bombardear con un mensaje muy claro, que el exceso de peso está relacionado con toda clase de problemas de salud.

Ante esta noticia, y por el bien de nuestra preciada salud, comenzamos a preocuparnos por nuestro peso y supusimos que alcanzar un peso adecuado sería saludable en todos los contextos.

Pero con esa obsesión de alcanzar ese peso ideal dejamos algo de lado, la pérdida de peso saludable, porque aunque alcanzar ese peso ideal es bueno para cuestiones de salud, no todas las maneras de hacerlo son saludables ni eficaces, es decir, el fin de la salud no justifica el uso de ciertos medios. Lo siento Maquiavelo.

Hoy nos centraremos en cómo perder peso saludablemente a la vez que lo mantenemos en el tiempo. Para ello revisaremos por orden los puntos más importantes, errores comunes y pautas para lograr nuestros objetivos y conseguir así que también sea una pérdida de peso eficaz.

Y como en Seguros Atocha nos preocupamos por tu salud, al contratar un seguro de salud tendrás acceso con profesionales de la nutrición como yo, Nutrivulgación ,con quien podrás lograr tu peso ideal, de forma saludable y duradera en el tiempo, obteniendo un notable descuento al entrar en tu Club Salud.

LA TRAMPA DE LA FUERZA DE VOLUNTAD EN LA PÉRDIDA DE PESO

No es raro encontrar a personas buscando en internet frases del tipo “¿Cómo perder 7 kilos en 3 días?”, “¿Cómo reducir la grasa corporal sin ponerse a dieta?”, o “¿Qué tomar para bajar de peso rapidisimo?”. Y esta clase de preguntas hace referencia a un defecto humano que cada día vemos más omnipresente, la necesidad de quererlo todo rápido y sin esfuerzo.

No os voy a mentir, lograr esa deseada pérdida de peso eficaz y saludable no es sencillo, sobre todo si lo hacemos sin ayuda de profesionales de la nutrición. Pero incluso contando con esa clase de apoyo es importante tener en cuenta que se trata de una carrera de fondo, no de un sprint.

Esto es algo que los profesionales de la nutrición vemos día tras día en nuestras consultas, todos los pacientes vienen el día 1 muy motivados, asegurando que no van a probar una sola galleta en su vida y que lograrán comer solo ensaladas. Nosotros, con algo de escepticismo, les damos la enhorabuena por tan ferviente entusiasmo y les felicitamos ante tal compromiso.

Pero, como es de esperar, tras unos días, semanas o meses (dependiendo de la fuerza de voluntad de cada uno) terminan agotando sus fuerzas y estos mismos pacientes tan entusiastas y comprometidos sucumben ante la tentación de cualquier restaurante de comida rápida o de esa galleta que tanto prometieron no tocar.

Esto tiene una explicación muy sencilla, la fuerza de voluntad no es compatible con la pérdida de peso porque, tarde o temprano, se acaba y nos deja desmotivados y con un gran camino por delante, lo cual suele acabar tristemente en abandono del tratamiento, acompañado de sentimientos de culpabilidad, frustración y desesperanza.

EL CAMINO HACIA LA PÉRDIDA DE PESO ES LARGO, VAYAMOS DESPACIO

Como bien he dicho antes, a todos nos gustan las soluciones sencillas y, sobre todo, rápidas, pero andarse con demasiadas prisas puede hacer que el tiro nos salga por la culata y acabemos peor de lo que empezamos.

Lo primero que tenemos que tener claro es que este proceso va a ser lento, constante y metódico.  Un vez teniendolo claro, el siguiente paso es establecer objetivos alcanzables y realistas. Puede parecer una tontería, pero nada más lejos de la realidad, ya que, nuestras expectativas suelen ser la principal causa de desmotivación en los procesos de cambio.

¿Por qué pasa esto? Os pondré un ejemplo, supongamos que nuestra expectativa es perder 10 kilos en un mes (cifra que alarmaría a cualquier profesional de la nutrición que sea responsable), para lograrlo tiramos de esa fuerza de voluntad y seguimos una dieta al milímetro para reducir ese exceso de grasa. Pasa ese mes y vemos que solo hemos perdido 6 kilos (que ya es mucho).

Ante esa disonancia de resultados ocurre lo inevitable, nos sentimos frustrados y abatidos al haber puesto tanto esfuerzo habiendo conseguido “pocos” avances.

Expectativa y realidad sobre la pérdida de peso

Probablemente a estas alturas ya se te estará pasando por la cabeza la pregunta del millón; ¿Cuánto debo esperar perder a la semana para considerarlo sano y eficaz?

Pues según indica la evidencia científica la cantidad idónea de pérdida de peso a la semana ronda entre los 500 y los 900 gramos semanales, que sumarían un total de unos 2-4 kilogramos al mes.

Puede que esta respuesta te resulte baja, y seguro que ya habrás visto la realidad de la situación; una pérdida de peso significativa puede durar desde meses hasta años dependiendo del punto de partida y del objetivo final. Y os prometo que me gustaría que fuera mayor, nada haría más feliz a los profesionales de la nutrición que decir a sus pacientes lo que les gusta oír, pero si lo hacemos así es por una buena razón.

LOS PELIGROS DE IR DEMASIADO RÁPIDO AL PERDER PESO

Llegados a este punto y, sabiendo que esa cifra no es tan alta como te esperabas, quizás te entre la tentación de tomar algún atajo para ir más rápido. Y no es de sorprender, ya que, existen múltiples clínicas y profesionales que prometen resultados mucho más grandes en menos tiempo con dietas milagro o remedios alternativos que te aseguran resultados alentadores, los cuales te convencen con testimonios y fotos del antes y el después.

Acto seguido estas personas te invitan a ponerte a dieta pero puede acarrear un problema, este remedio está tan arraigado en la sociedad que es lo único que se nos ocurre. Pero cualquiera que haya seguido una se habrá dado cuenta de algo inevitable, y es que no duran para siempre. Esto es completamente cierto y se debe a varios motivos:

  • Son una imposición de alimentos que entran en conflicto directo con tus gustos o preferencias.
  • Son restrictivas y complicadas de seguir, lo que te hace tirar de fuerza de voluntad (estrategia que ya sabemos que no funciona).
  • Solo tratan el problema superficialmente y dejan de lado todo el resto de aspectos que afectan al peso.

Por todo esto, no sorprende en absoluto que la tasa de abandono de estas dietas sea astronómica. Además, perder peso demasiado rápido supone graves riesgos para la salud, por mencionar algunos:

  1. Pérdida de masa muscular y ósea: lo que debilitará nuestro cuerpo y nos hará más propensos a lesiones y fracturas.
  2. Insuficiente ingesta de nutrientes: Afectando así al metabolismo, sistema inmunológico, cerebro, etc.
  3. Entrar en “modo ahorro”: cuando nuestro organismo detecta que estamos tomando poca energía bajará nuestro gasto metabólico, lo que se refleja en cansancio y hará que perdamos menos peso.

Además, una vez se nos haya acabado la fuerza de voluntad dejaremos la dieta de lado y nos enfrentaremos al archienemigo de la pérdida de grasa, el efecto rebote. Este hará (y esto está científicamente probado, no es un mito) que recuperemos todo lo que hayamos perdido además de un extra; todo esto debido a que estamos diseñados para ahorrar energía en momentos de escasez, por lo que nuestro cuerpo no dudará en almacenar toda la energía que pueda en forma de grasa si detecta que le falta.

LAS BUENAS NOTICIAS SOBRE LA PÉRDIDA DE PESO

He dejado las buenas noticias para el final, porque no quiero que te vayas con la sensación de que solo los cambios grandes harán la diferencia, ya que, resulta que la ciencia nos ha traído una buena noticia, los cambios moderados de peso ofrecen grandes beneficios para nuestra salud.

Esto ya suena mejor, resulta que perder entre un 5% y un 10% de tu peso corporal ya ofrece grandes beneficios sobre tu calidad de vida a través de la mejora de tu metabolismo, salud cardiovascular, circulatoria, muscular, ósea, etc. Ojo, tampoco hay que tomarse esto como el objetivo final, alcanzar tu peso ideal siempre va a ser la mejor opción para tu salud, pero es bueno recordar que incluso los cambios pequeños pueden crear grandes beneficios, por lo que no te obsesiones con el resultado final, hay muchos resultados pequeños a través del camino.

Entonces, ¿Cuál es la mejor manera de perder peso?

La respuesta a esta pregunta es muy sencilla y es la misma que si te preguntara; ¿cuál es la mejor manera de curar un brazo roto?, exacto, acudir a un profesional de la salud especializado en el área, en este caso a un dietista o a un nutricionista, porque puede parecer sencillo bajar de peso, pero te aseguro que no es algo fácil. Controlar lo que comes ya es una tarea complicada sin ayuda de un profesional, pero resulta que solo estás abordando una parte del problema.

Los que tenemos un enfoque holístico comprendemos que el sobrepeso o la obesidad no está causado solo por un exceso de consumo. Sabemos que están involucrados otros aspectos como los hábitos de vida, la ansiedad, el nivel psicológico, problemas de organización y de gestión del tiempo, desinformación y muchas otras cosas que escapan a nuestro control.

Si sumamos esto a que, por desgracia, vivimos en un mundo que promueve este problema, tenemos una pandemia de sobrepeso sin tratar, cuyos afectados viven en un infierno a diario del que les cuesta mucho salir y que les produce malestar cada día de su vida. No es su culpa estar así, pero sí es su responsabilidad tomar cartas en el asunto, y esta es la mejor manera.

Por eso siempre es de ayuda contar con el apoyo, conocimiento y confianza de un profesional de la nutrición, el cual te ayudará a ser consciente de todos esos aspectos que influyen en tu situación mientras que logras tus objetivos y realizas el cambio que siempre has querido tener.

Si tienes contratado un Seguro de salud con Seguros Atocha tienes un descuento en Nutrivulgación. Me dedico a cambiar la vida de la gente a través de mi “Método Gheus”, el cual está orientado a reeducar en cómo comer bien, introducir hábitos de vida saludables y en cómo mantenerlo todo de por vida mientras disfrutas del proceso a través de un enfoque personalizado e integral.

Tips prácticos para perder peso

Para terminar este artículo de una forma más práctica, os dejo estos 10 consejos que os serán de gran ayuda si os proponéis iniciar este viaje. Comprenden el ámbito nutricional y el personal, porque todos sabemos que las verduras son más sanas que los procesados, pero pocos sabemos que la gestión de ese viaje, el cómo nos tratamos y con qué motivos lo afrontamos es incluso más importante que la propia alimentación.

NutricionInfografia
¿Quieres perder peso? La salud es lo primero

Solicitar más información

El campo marcado con * es obligatorio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *