Cuando un vecino empieza una reforma, lo normal es pensar en el ruido y las molestias durante unos días. Pero a veces el problema va más allá: aparecen grietas en la pared, humedades en el techo o desperfectos que antes no estaban.
En estos casos, saber si es factible poner una reclamación a los vecinos por las obras puede ser crucial. No siempre es fácil saber quién debe responder, qué pruebas conviene reunir o si debe intervenir el vecino, la empresa de reformas o la comunidad.
En este artículo de Seguros Atocha repasamos qué hacer si una obra cercana provoca daños en tu vivienda, cómo actuar desde el primer momento y qué aspectos conviene tener en cuenta para reclamar con más tranquilidad.
¿QUÉ DAÑOS PUEDEN PROVOCAR LAS OBRAS DE UN VECINO?
Las obras en una vivienda cercana no siempre afectan solo a quien las realiza. En ocasiones, una reforma en un piso colindante puede provocar desperfectos en otras viviendas, especialmente si se tocan paredes, instalaciones, bajantes, suelos o elementos estructurales.
Entre los problemas más habituales están las grietas en paredes y techos, las humedades, las filtraciones por agua, los desprendimientos de pintura o incluso pequeños desplazamientos en suelos y revestimientos.
También puede ocurrir que los daños no vengan directamente del vecino, sino de la empresa encargada de la reforma, de una instalación común del edificio o de una intervención mal ejecutada. Por eso, antes de iniciar cualquier reclamación, conviene identificar bien el origen del problema y reunir pruebas que ayuden a demostrar la relación entre la obra y los desperfectos.
En estos casos, puede ser útil revisar información sobre reformas en el seguro de hogar, especialmente cuando la incidencia está relacionada con trabajos realizados dentro de una vivienda.
PRIMEROS PASOS SI APARECEN DAÑOS EN CASA
Cuando se detectan daños después de una obra cercana, lo primero es mantener la calma y documentar bien lo ocurrido. Aunque pueda parecer evidente que el origen está en la reforma del vecino, conviene reunir pruebas desde el primer momento para que la reclamación tenga más base.
Lo más recomendable es hacer fotografías y vídeos de las grietas, humedades, manchas o desperfectos visibles, indicando la fecha en la que se detectaron. También es útil guardar cualquier comunicación con el vecino, la empresa de reformas o la comunidad de propietarios, especialmente si ya se había avisado de molestias o incidencias durante los trabajos.
Antes de reparar por cuenta propia, conviene consultar con el seguro de hogar y valorar si es necesario solicitar un informe pericial. En algunos casos, la intervención de un perito o incluso de un arquitecto puede ayudar a determinar el origen del problema y la relación entre las obras y los daños sufridos.
Si los desperfectos afectan a elementos comunes del edificio, como bajantes, fachadas, cubiertas o zonas compartidas, también puede ser necesario comunicarlo a la comunidad de vecinos o al administrador. En estos casos, puede ser útil revisar cuándo interviene el seguro de la comunidad y el de hogar.
¿QUIÉN ES EL RESPONSABLE DE LOS DAÑOS POR OBRAS?
Cuando aparecen desperfectos en una vivienda, una de las primeras preguntas suele ser quién debe hacerse cargo de la reparación. La respuesta dependerá del origen de los daños, del tipo de obra y de quién haya intervenido en los trabajos.
Si la reforma se está realizando dentro de una vivienda privada y afecta a otra propiedad colindante, lo habitual es revisar si el vecino, la empresa de reformas o los profesionales contratados pueden ser considerados responsables. En algunos casos, puede intervenir la responsabilidad civil del causante del daño, especialmente si se han producido daños a terceros.
También puede hablarse de responsabilidad extracontractual cuando una persona causa un perjuicio a otra sin que exista un contrato directo entre ambas. Este concepto está relacionado con el Código Civil y puede aplicarse cuando una obra provoca desperfectos en una vivienda ajena.
Además, si la obra afecta a elementos comunes del edificio o se realiza en zonas compartidas, puede entrar en juego la comunidad de propietarios y la normativa de propiedad horizontal. En estos casos, la Ley de Propiedad Horizontal puede ser relevante para determinar obligaciones, autorizaciones y posibles responsabilidades dentro del edificio.
CÓMO RECLAMAR LOS DAÑOS CAUSADOS POR UNA OBRA
Una vez documentado el problema e identificado el posible origen, lo recomendable es iniciar la reclamación de forma ordenada. El primer paso suele ser comunicar la situación al vecino (propietario o inquilino) o a la persona que haya encargado las obras, preferiblemente por escrito, para que quede constancia de lo ocurrido.
En esta comunicación conviene explicar qué desperfectos se han detectado, cuándo aparecieron y por qué se considera que pueden estar relacionados con la reforma. También puede ser útil adjuntar fotografías o cualquier documento que ayude a valorar el alcance de los daños, como por ejemplo el presupuesto de la reparación.
Si no hay acuerdo o el origen no está claro, puede ser necesario contar con una pericial que determine la causa del problema. Un informe pericial puede resultar clave para acreditar la relación entre la obra y los desperfectos, especialmente si hay que reclamar una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados.
Cuando la incidencia afecta también a zonas comunes o a varias viviendas, conviene informar a la comunidad o al administrador para que quede constancia y puedan valorar si corresponde intervenir desde la finca.
CÓMO TE PUEDE AYUDAR EL SEGURO DE HOGAR EN ESTOS CASOS
Cuando se sufren daños de este tipo, contar con un seguro de hogar completo puede ayudar a gestionar la situación con más tranquilidad. En estos casos, no se trata solo de reparar el daño, sino también de saber cómo actuar, qué documentación aportar y cómo iniciar las posibles reclamaciones.
En el caso de nuestra modalidad Hogar Plus, el seguro incluye garantías relacionadas con la responsabilidad civil, tanto inmobiliaria como familiar, además de costes judiciales y fianzas civiles y penales derivadas de dicha responsabilidad. Esto puede ser importante cuando existen daños a terceros o cuando es necesario defender los intereses del asegurado ante una situación relacionada con la vivienda.
Como resumen podemos decir que, si una obra de un vecino provoca desperfectos en casa, actuar con rapidez y contar con asesoramiento puede marcar la diferencia. Documentar los daños, comunicar la incidencia y apoyarse en el seguro de hogar ayuda a reclamar de forma más ordenada y a proteger la vivienda frente a imprevistos.











