Multas por perros en parques y responsabilidad civil del propietario

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Pasear al perro forma parte de la rutina diaria de cualquier persona que convive con uno. Salir varias veces al día, pasar por parques, cruzar plazas o acercarse a zonas verdes es algo habitual, pero no siempre tenemos claro qué normas se aplican en cada espacio.

En muchas ciudades, los parques, jardines y áreas caninas cuentan con sus propias indicaciones sobre el uso de estos espacios y la convivencia con otros animales y personas. Por eso, conocer las normas y multas de perros en parques puede ayudar a evitar descuidos y disfrutar del paseo con más tranquilidad.

En este artículo de Seguros Atocha repasamos qué conviene tener en cuenta al pasear con tu perro por espacios públicos, qué situaciones pueden derivar en sanción y cómo el seguro de mascotas puede ayudarte ante determinados imprevistos.

NORMAS BÁSICAS AL PASEAR CON PERROS POR PARQUES Y JARDINES

Aunque pasear al perro sea una actividad diaria, los parques y jardines son espacios compartidos y, por eso, suelen estar regulados por una norma municipal u ordenanza específica. Cada ciudad puede establecer sus propios criterios, pero el objetivo suele ser el mismo: facilitar la convivencia entre vecinos, animales y otros usuarios del espacio público.

En general, estas normas indican por dónde pueden circular los perros, cuándo deben ir sujetos con correa, en qué zonas está limitado el acceso o qué obligaciones tiene la persona responsable del animal durante el paseo. También pueden regular el uso de parques caninos, áreas habilitadas o recintos específicos para que los perros puedan moverse con mayor libertad.

Por eso, antes de acudir siempre al mismo parque o visitar uno nuevo, conviene fijarse en la señalización y conocer el reglamento aplicable en cada zona. Un descuido en un jardín, una plaza, una playa o un parque puede derivar en una sanción si no se respetan las indicaciones del espacio.

¿CUÁNDO DEBE IR TU PERRO CON CORREA O BOZAL EN EL PARQUE?

Una de las dudas más habituales al pasear con perros por parques y jardines es si pueden ir sueltos o si deben llevar siempre correa. La respuesta puede variar según la ciudad, la zona concreta y las ordenanzas municipales, por lo que conviene revisar la señalización del espacio antes de soltar al animal.

En muchos casos, los perros deben ir sujetos en espacio público, salvo en zonas habilitadas para ello, como un parque para perros, un área canina o determinados recintos señalizados. Incluso en estos espacios, es importante mantener la vigilancia y respetar al resto de usuarios, especialmente si hay otros animales, niños o personas que puedan sentirse incómodas.

El uso del bozal también puede estar regulado por la normativa aplicable, especialmente en perros considerados potencialmente peligrosos o en situaciones concretas donde así se indique. Por eso, más allá de la costumbre de cada paseo, lo más recomendable es conocer el reglamento de la zona y actuar siempre con responsabilidad.

SITUACIONES QUE PUEDEN ACABAR EN MULTA AL PASEAR CON TU PERRO

Aunque muchas veces se producen por descuidos, algunas acciones durante el paseo pueden derivar en sanciones si incumplen la normativa local o afectan a la convivencia. Por eso, conviene prestar atención a las indicaciones de cada zona.

Entre las situaciones más habituales que pueden acabar en multa se encuentran:

  • No recoger los excrementos del perro o no limpiar la zona cuando sea necesario.
  • Llevar al animal suelto fuera de los recintos permitidos o sin respetar el uso de la correa.
  • No utilizar bozal cuando la normativa lo exige.
  • Acceder con perros a zonas donde esté prohibida su entrada, como determinados jardines, zonas infantiles o espacios señalizados.
  • Permitir que el animal cause daños en mobiliario urbano, zonas verdes, bebederos, estructuras o elementos del parque.
  • No respetar las normas de uso de parques caninos, áreas habilitadas o zonas de agility.

En cualquier caso, las sanciones pueden variar según el municipio y el tipo de incumplimiento. Por eso, antes de pasear por un parque nuevo, una zona verde o una plaza, es recomendable fijarse en la señalización y actuar siempre con responsabilidad.

RESPONSABILIDAD CIVIL Y SEGURO DE MASCOTAS

Además de las posibles multas, durante un paseo también pueden producirse otros imprevistos. Por ejemplo, que el perro cause daños a otra persona, a otro animal o a algún elemento del entorno. Por ejemplo, si muerde a un viandante o ataca a otro perro. En estos casos, ya no hablamos solo de una sanción, sino de la posible responsabilidad civil de la persona propietaria.

Esta responsabilidad puede implicar tener que hacer frente a gastos derivados del daño causado, ya sean gastos veterinarios, daños materiales o posibles reclamaciones de la persona afectada. 

Por eso, contar con un seguro o con coberturas para mascotas en nuestro seguro de hogar puede ayudar a afrontar determinadas situaciones relacionadas con los daños que el animal pueda causar a terceros, siempre según las garantías contratadas y las condiciones de la póliza. No se trata de sustituir el cumplimiento de las normas, sino de tener una protección adicional ante incidentes que pueden ocurrir incluso durante un paseo habitual.

Este tipo de cobertura puede aportar tranquilidad en situaciones en las que, aunque se actúe con cuidado, el comportamiento del animal resulte imprevisible, como un tirón de la correa o una reacción ante algo.

Lo más importante es actuar con responsabilidad incluso cuando se tiene un seguro para perros contratado, llevándolo perro controlado, prestando atención al entorno y evitando situaciones que puedan poner en riesgo a otras personas, animales o bienes. 

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