Señor cepillándose los dientes en frente del espejo.

Gingivitis y periodontitis: cómo prevenir y tratar las enfermedades de las encías

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El sangrado al cepillarse, la inflamación o las molestias en las encías no deberían pasarse por alto. Aunque a veces se interpretan como algo puntual, pueden ser señales de que la salud bucodental necesita una revisión.

Enfermedades como la gingivitis o la periodontitis, producidas por bacterias, pueden debilitar los dientes y, si avanzan sin tratamiento, llegar a provocar movilidad dental o pérdida de piezas. Por eso, saber cómo prevenir y tratar las enfermedades de las encías con el seguro dental es tan importante.

En este artículo de Seguros Atocha vamos a explicar cómo se producen estas enfermedades, cómo prevenirlas y cómo puede ayudar la periodoncia en el seguro dental a cuidar la boca y proteger la sonrisa.

QUÉ SON LA GINGIVITIS Y LA PERIODONTITIS

La gingivitis y la periodontitis son dos de las afecciones de las encías más comunes. Ambas están relacionadas con la acumulación de placa bacteriana, una película formada por bacterias y restos de alimentos que se adhiere a los dientes.

La gingivitis es la fase más inicial y, por tanto, más fácil de tratar. Suele provocar inflamación, enrojecimiento y sangrado de las encías, especialmente durante el cepillado. 

En cambio, la periodontitis es una fase más avanzada, en la que la infección no se queda solo en la encía sino que puede afectar a los tejidos que sujetan los dientes e incluso al hueso. Cuando esto ocurre, pueden aparecer bolsas periodontales, pérdida de soporte dental y, en los casos más graves, movilidad o caída de las piezas.

Por eso, cuando se habla de enfermedad periodontal de forma general, hay que tener en cuenta que no todas las fases tienen la misma gravedad. Y que detectar el problema cuanto antes es esencial para evitar que avance y se complique.

Factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir estas enfermedades

Entre los factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar este tipo de problemas en las encías destaca el tabaco, ya que afecta directamente a la salud de los tejidos orales, reduce la capacidad de defensa de la boca y puede dificultar la cicatrización y la recuperación tras una infección.

La diabetes también requiere una atención especial, ya que puede influir en la respuesta del organismo frente a las bacterias y hacer que las infecciones periodontales evolucionen más rápido o sean más difíciles de controlar.

Además de estos dos factores principales, una higiene bucal insuficiente, los cambios hormonales, el estrés o incluso la predisposición genética puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades de las encías.

SÍNTOMAS Y SEÑALES DE ALERTA EN LAS ENCÍAS

Como acabamos de decir, las enfermedades periodontales suelen avanzar de forma progresiva por lo que muchas personas ignoran las molestias leves del principio y no acuden al dentista hasta que el problema ya está más desarrollado.

Algunas de las señales a las que conviene prestar atención son:

  • Encías inflamadas, sensibles o enrojecidas.
  • Sangrado al cepillarse o al usar hilo dental.
  • Mal aliento persistente, incluso manteniendo una buena higiene habitual.
  • Acumulación de sarro visible en la línea de la encía.
  • Sensación de que los dientes se mueven o han cambiado ligeramente de posición.
  • Encías retraídas, que hacen que los dientes parezcan más largos.
  • Molestias al masticar o sensibilidad en algunas zonas.

Estos síntomas no siempre aparecen a la vez. De hecho, hay personas que apenas notan el dolor pero sí observan pequeños cambios en las encías o en la forma en la que encajan los dientes.

CÓMO SE TRATAN LAS ENFERMEDADES PERIODONTALES

El tratamiento depende del estado en el que se encuentran las encías y de si hablamos de una gingivitis inicial o de una periodontitis más avanzada. Por eso, el primer paso siempre debe ser una valoración profesional.

En los casos más leves, suele ser suficiente con una limpieza bucal profesional y una mejora de los hábitos de higiene diaria. El objetivo es eliminar la placa y el sarro acumulado, reducir la inflamación y evitar que el problema avance.

Cuando la enfermedad está más desarrollada, puede ser necesario realizar tratamientos específicos de periodoncia. Uno de ellos es el alisado radicular, una técnica que ayuda a limpiar en profundidad la zona situada bajo la encía y a eliminar los depósitos acumulados en la raíz del diente. ​​En algunos casos más avanzados, el dentista también puede valorar otros tratamientos específicos, incluida la cirugía periodontal, cuando es necesario acceder a zonas más profundas o tratar daños más severos en los tejidos de soporte.

Además del tratamiento en clínica, es fundamental seguir las indicaciones del profesional en casa. Mantener una buena rutina de cepillado, usar correctamente el hilo o seda dental y acudir a las revisiones recomendadas ayuda a controlar la evolución de la enfermedad y a reducir el riesgo de recaídas.

PREVENCIÓN Y PAPEL DEL SEGURO DENTAL

La prevención es una de las mejores formas de cuidar la boca. Muchas veces estos problemas empiezan de manera silenciosa y solo se hacen evidentes cuando ya han avanzado, por eso realizarse revisiones de forma periódica es tan importante.

Algunas pautas sencillas que pueden ayudar a proteger la salud bucodental son:

  • Cepillarse los dientes al menos dos veces al día, aunque lo recomendable es hacerlo después de cada comida.
  • Usar hilo dental o cepillos interdentales para limpiar las zonas a las que el cepillo normal no llega bien.
  • Acudir al dentista de forma periódica para revisar el estado de las encías y de la boca en general.
  • Evitar el tabaco y mantener hábitos saludables.
  • Prestar especial atención si existen factores de riesgo como diabetes o antecedentes de enfermedad periodontal.

Contar con un seguro bucodental puede ayudar a mantener esa prevención de forma más constante, ya que facilita el acceso a revisiones, diagnósticos y tratamientos relacionados con el cuidado de la boca.

Además, el seguro dental de Seguros Atocha incluye servicios gratuitos como consultas, revisiones, una limpieza anual o fluoraciones. En el ámbito de la periodoncia, también contempla el estudio, diagnóstico y sondaje, el periodontograma y otras pruebas de forma gratuita, además de permitir el acceso a otros tratamientos con precios exclusivos para asegurados.

Cuidar las encías y la salud bucodental a tiempo ayuda a evitar que una molestia puntual se convierta en un problema mayor. Por eso, la prevención, las revisiones periódicas y el seguimiento profesional son claves para proteger la boca, conservar los dientes y mantener una sonrisa sana.

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