Hay palabras que generan cierta incomodidad y que solemos apartar de nuestras conversaciones hasta que, llegado el momento, se hacen necesarias. La tanatopraxia es uno de esos términos que rara vez mencionamos, pero cuyo papel es fundamental cuando se necesita.
Es en el momento de despedir a un ser querido cuando realmente comprendemos su importancia para garantizar una despedida tranquila, respetuosa y cuidada al detalle.
En este artículo te contamos qué engloba la tanatopraxia y la tanatoestética, y por qué su labor es tan necesaria. Si todavía no conoces el propósito de estas prácticas, ¡te invitamos a seguir leyendo!
EN QUÉ CONSISTE LA TANATOPRAXIA
La tanatopraxia es el conjunto de técnicas que se aplican al cuerpo de una persona tras su muerte para garantizar su adecuada conservación, higiene y presentación durante el tiempo que transcurre hasta el entierro o la incineración.
Aunque estos procesos pueden pasar desapercibidos en el día a día, su papel es clave para que la familia y amigos puedan despedirse con tranquilidad, especialmente cuando el velatorio se alarga o es necesario realizar traslados a otras ciudades o países.
Gracias a la labor de los tanatopractores, se preservan las condiciones del cuerpo y se minimizan los posibles efectos del paso del tiempo, ofreciendo una imagen serena y cuidada.
DIFERENCIAS ENTRE TANATOPRAXIA Y TANATOESTÉTICA
Es habitual confundir estos dos términos que, aunque están relacionados con los cuidados que se aplican al cuerpo tras el fallecimiento, no son lo mismo, sino que cada uno cumple una función específica.
Como hemos dicho, la tanatopraxia engloba un conjunto de técnicas para preservar las condiciones adecuadas del cuerpo. Por su parte, la tanatoestética se centra exclusivamente en el aspecto físico. Es decir, en realizar los cuidados estéticos necesarios como el maquillaje, el peinado o la vestimenta.
Aunque son servicios diferentes que pueden aplicarse de manera independiente, lo habitual es que ambas se complementen, ofreciendo a la familia y a los amigos la tranquilidad de saber que el cuerpo ha recibido los cuidados necesarios para una despedida digna.
FUNCIONES PRINCIPALES DE LA TANATOPRAXIA
El papel de la tanatopraxia es fundamental dentro de los servicios funerarios pero, ¿cuáles son sus principales funciones? Sabemos que su objetivo es presentar el cuerpo de manera agradable y digna pero, ¿cómo se hace esto?
Las etapas y funciones principales de la tanatopraxia son:
Higiene y desinfección
Uno de los primeros pasos consiste en limpiar y desinfectar el cuerpo, aplicando técnicas específicas para eliminar bacterias y evitar posibles riesgos sanitarios. Este proceso es esencial para asegurar unas condiciones óptimas durante el velatorio, protegiendo tanto a los asistentes como al personal profesional que participa en el servicio.
Además, también incluye la retirada de elementos o dispositivos internos que podrían interferir en el tratamiento de conservación o afectar a la imagen final.
Conservación del cuerpo
Uno de los principales objetivos de la tanatopraxia es retrasar el proceso natural de descomposición y, para ello, se aplican diferentes técnicas adaptadas a cada situación.
Cuando se necesita retrasar entre 48 y 72 horas, se realiza una conservación transitoria combinando tratamientos específicos con refrigeración. Cuando es necesario conservar el cuerpo durante más tiempo, como ocurre en repatriaciones internacionales, se recurre al embalsamamiento.
En el segundo caso, que no es el habitual, además de realizar una limpieza externa, también se requiere un tratamiento interno. En él, se sustituyen los líquidos corporales por productos químicos conservantes que retrasan la descomposición.
Reconstrucción y mejora estética
En aquellos casos en los que la muerte se ha producido por causas que afectan visiblemente al cuerpo, como accidentes o determinadas enfermedades, la tanatopraxia también interviene para restaurar, en la medida de lo posible, la apariencia del difunto.
Se llevan a cabo pequeños trabajos de reconstrucción y reparación que permiten ofrecer una imagen serena y natural, cuidando cada detalle.
Preparación estética
Aunque más vinculada a la tanatoestética, el siguiente paso dentro del proceso completo de tanatopraxia, se incluyen cuidados como el maquillaje, el peinado o la hidratación de la piel, entre otros. Estas intervenciones se aplican para mejorar el aspecto final del cuerpo y completar el proceso de preparación antes del velatorio.
¿CUÁNDO ES NECESARIA LA TANATOPRAXIA?
Aunque no siempre reparamos en ello, la tanatopraxia es un procedimiento habitual dentro de los servicios funerarios y resulta especialmente necesaria en determinadas circunstancias.
Uno de los motivos más comunes para realizarlo es la duración del velatorio. Cuando el cuerpo debe permanecer expuesto más de 24 horas, se aplican técnicas de conservación como hemos visto antes.
También es imprescindible en los casos de repatriación internacional. Cuando el fallecimiento se produce fuera del país y se debe repatriar el cuerpo al país de origen para que la familia pueda despedirse del difunto, las autoridades suelen exigir que el cuerpo esté embalsamado para garantizar la adecuada conservación durante el trayecto.
Y, aunque no sea necesario, también es recomendable cuando, por ejemplo, las condiciones ambientales no son favorables o si el cuerpo presenta daños visibles, por motivos sanitarios y/o estéticos.
Aunque cada caso se valora de manera individual y no sea una práctica obligatoria en muchos de ellos, la tanatopraxia es clave para que la despedida se desarrolle de la mejor manera posible. Por esta razón, son muchas las familias que contratan o solicitan este servicio aunque no sea necesaria como tal.
Al final, contar con servicios como la tanatopraxia permite que la despedida transcurra de forma tranquila y respetuosa, facilitando que el comienzo del duelo, etapa en la que cualquier gesto de apoyo resulta fundamental, sea un poco más llevadero.
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