Estrés, ansiedad y depresión: ¿Cómo identificarlas?

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Hablar de salud es hablar también de equilibrio emocional. Durante mucho tiempo, las enfermedades mentales como la depresión han estado silenciadas y mal vistas, pero cada vez somos más conscientes de la importancia que tiene la salud mental en nuestra calidad de vida.

Porque sentirse bien no es solo no tener dolores físicos, también es poder dormir bien, tener ganas de hacer cosas o, simplemente, sentir paz interior.

En relación con esto, hay tres trastornos que se repiten con frecuencia en las consultas psicológicas: estrés, ansiedad y depresión. Conocerlos es el primer paso para detectarlos a tiempo y prevenir que se cronifiquen y, por eso, en este artículo vamos a profundizar en cada uno de ellos y ver de qué manera pueden estar entrelazados.

Además, exploraremos sus síntomas y conoceremos cuáles son los tratamientos más habituales. ¿Te quedas a leerlo? Estamos seguros de que este artículo puede ayudarte mucho tanto a ti como a tu entorno. 

ESTRÉS: SÍNTOMAS Y TRATAMIENTOS

El estrés es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones que requieren una reacción rápida o un esfuerzo extra. Por lo general, todos sufrimos estrés de vez en cuando y no tiene por qué ser siempre por algo malo. 

A veces puede surgir a causa de una situación negativa como un despido, pero también puede ser por una causa neutral como puede ser una mudanza o, incluso, por algo positivo y que nos hace feliz como organizar nuestra boda. 

En definitiva, no siempre es negativo. El problema aparece cuando esa activación se mantiene durante demasiado tiempo o sin un motivo claro. 

Síntomas más frecuentes del estrés

  • Dolor de cabeza o tensión muscular constante.
  • Dificultad para dormir o sensación de agotamiento continuo, incluso después de haber descansado lo suficiente.
  • Irritabilidad, impaciencia y cambios de humor repentinos.
  • Falta de concentración, pérdida de memoria a corto plazo o despistes habituales.
  • Problemas digestivos, como acidez, molestias estomacales o incluso alteraciones en el tránsito intestinal.

Tratamientos y estrategias para gestionarlo

Existen 6 tipos de estrés pero, para el estrés agudo que es el que solemos experimentar más a menudo por ejemplo cuando discutimos con un familiar o cuando tenemos mucha carga de trabajo en la oficina, algunas cosas que pueden ayudar a que desaparezca son:

  • Técnicas de relajación como la meditación, el yoga o simplemente la respiración diafragmática. 
  • Organización del tiempo y reducción de cargas para evitar la sobreexigencia. 
  • Actividad física y deporte regular para liberar endorfinas y mejorar el ánimo.
  • Apoyo psicológico para aprender a manejar los pensamientos anticipatorios.

ANSIEDAD: CÓMO IDENTIFICARLA Y TRATAMIENTO

La ansiedad también es una reacción normal ante ciertos estímulos pero cuando se vuelve excesiva, desproporcionada o constante, puede llegar a bloquear nuestra vida diaria. 
Existen distintos tipos de trastornos de ansiedad, aunque entre los más comunes podemos destacar el trastorno de ansiedad generalizada, los ataques de pánico o la ansiedad social.

Síntomas generales de la ansiedad 

  • Sensación constante de amenaza o preocupación excesiva.
  • Dificultades para conciliar el sueño.
  • Palpitaciones, temblores y dificultad para respirar con normalidad.
  • Mareos o sensación de inestabilidad.
  • Evitación de determinadas situaciones o lugares por miedo a sentirse mal.

Tratamientos para la ansiedad

  • Terapia psicológica. Una de las más efectivas es la cognitivo-conductual.
  • Técnicas de regulación emocional y mindfulness.
  • Medicación en casos moderados o graves, siempre bajo receta y supervisión médica.

DEPRESIÓN: QUÉ ES, CÓMO SE MANIFIESTA Y CÓMO SE TRATA

La depresión es una enfermedad grave que afecta directa y de forma intensa y profunda a la vida diaria de quienes la padecen. Puede afectar desde al estado de ánimo y la energía hasta al apetito o las ganas de vivir.

Por lo general, esta enfermedad comienza en la adolescencia o en los primeros años de adultez, aunque puede aparecer en cualquier momento de la vida.

Además, puede surgir por un hecho concreto como ocurre en la depresión postparto o, puede brotar sin motivo aparente. No existen causas exactas aunque sí múltiples factores que pueden incidir en su aparición. 

Síntomas de la depresión

Algunos de los signos más habituales son los siguientes:

  • Tristeza profunda y falta de interés por actividades cotidianas y hobbies.
  • Sensación de vacío o desesperanza.
  • Cambios bruscos en el apetito o el sueño, como insomnio o pérdida de peso inexplicable.
  • Baja autoestima, pensamientos negativos recurrentes o sentimiento de culpa sin justificación. 

Tratamientos más comunes para la depresión 

  • Terapia psicológica y, en algunos casos, psiquiátrica.
  • Tratamiento farmacológico según el caso.
  • Incorporación de rutinas, estableciendo horarios y pequeñas metas diarias que favorezcan la motivación.

¿SE PUEDEN PREVENIR ESTAS ENFERMEDADES MENTALES?

Aunque no siempre podemos evitar que aparezcan, sí es posible reducir el riesgo de desarrollarlas. Prevenir estos trastornos no significa vivir eternamente sin preocupaciones ni evitar completamente el estrés, sino saber detectar los primeros síntomas para actuar de manera rápida y saludable en caso de que aparezcan para que no lleguen más allá.

El autocuidado emocional, la gestión de nuestro tiempo, los hábitos de vida saludables y un entorno social positivo son elementos clave que actúan como factores protectores. 

Algunos consejos para que poner en práctica estos elementos son:

  • Aprender a decir “no” y a poner límites cuando sea necesario. 
  • Mantener vínculos sociales sanos y alejarse de relaciones y personas tóxicas.
  • Dedicarse tiempo a uno mismo, practicando actividades que ayuden a desconectar y desarrollando aficiones que te motiven.
  • Practicar deporte de forma regular.
  • Mantener una alimentación equilibrada.
  • Cuidar el descanso nocturno y mantener una buena higiene del sueño.

PSICOLOGÍA Y SALUD MENTAL

Como hemos visto, el apoyo psicológico es uno de los principales tratamientos para curar o aprender a llevar estas enfermedades. Sin embargo, no solo sirve para tratar, sino también para prevenir.

Es fundamental cambiar la forma en la que entendemos el cuidado de la salud emocional. No se trata solo de acudir al psicólogo cuando ya hay un problema grave, sino de trabajar el bienestar emocional de forma constante, incluso cuando aparentemente todo está bien.

En Seguros Atocha lo sabemos, y por eso ofrecemos a nuestros asegurados acceso a servicios psicológicos con tarifas especiales gracias al Club Atocha. Además, no es imprescindible que tengan contratado un seguro de salud con nosotros, sino que pueden disfrutar de los descuentos sea cual sea el seguro que tengan con nosotros.

Porque cuidar la salud mental también es una forma de cuidarte. Estamos aquí para ayudarte. 

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