Las coberturas más importantes en un seguro de salud para mayores

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A medida que pasan los años, también cambian las necesidades en materia de salud. Las visitas médicas se vuelven más frecuentes y surge la necesidad de contar con un seguimiento más continuado.

Buscar un seguro de salud para personas mayores que permita cuidarse con más calma y prevención cobra especial importancia a partir de cierta edad. Sobre todo si ofrece acceso a especialistas de referencia y la posibilidad de realizar pruebas diagnósticas sin largas esperas.

Además, disponer de un seguro médico en esta etapa no solo aporta comodidad, sino también tranquilidad. Saber que se puede acudir al médico cuando se necesita, realizar revisiones periódicas o consultar con distintos especialistas ayuda a afrontar el día a día con mayor seguridad y confianza.

Por eso, en este artículo de Seguros Atocha vamos a repasar qué aspectos conviene tener en cuenta antes de contratar un seguro de salud, qué coberturas resultan imprescindibles con el paso del tiempo y cómo un seguro completo puede acompañar mejor las necesidades de las personas más mayores.

LAS COBERTURAS MÉDICAS PARA MAYORES MÁS IMPORTANTES 

A partir de cierta edad, contar con un seguro de salud no es solo una cuestión de comodidad, sino de prevención y seguimiento médico continuo. 

Por eso conviene conocer las coberturas que más se utilizan en esta etapa y contratar un seguro que las incluya. A continuación vamos a hablar de las más relevantes, todas ellas incluidas en nuestra modalidad Salud Plus:

  • Consultas médicas y especialidades: acceso directo a médicos de distintas especialidades dentro de un amplio cuadro médico, para poder acudir a especialistas sin largas esperas.
  • Pruebas diagnósticas: estudios habituales en el control de la salud como ecografías o resonancias, fundamentales para la detección precoz y el seguimiento de posibles patologías. Estas pruebas agilizan diagnósticos y tratamientos.
  • Hospitalización: cobertura de ingresos hospitalarios en hospitales concertados, incluyendo la estancia, la atención médica y los tratamientos necesarios. Es una cobertura que muchos jóvenes ignoran pero que a medida que nos hacemos mayores aporta gran tranquilidad de cara a situaciones delicadas.
  • Fisioterapia y rehabilitación: tratamientos orientados a la recuperación de la movilidad, el alivio del dolor o la mejora funcional tras una lesión, una operación o procesos degenerativos habituales con el paso del tiempo.

ASISTENCIA INTEGRAL: UN APOYO EXTRA CUANDO MÁS SE NECESITA

En el uso cotidiano de un seguro de salud, no todo pasa por acudir a una consulta o realizar una prueba médica. Muchas veces surgen dudas puntuales, síntomas leves o situaciones en las que no se tiene claro cómo  actuar.

Por eso, en Seguros Atocha contamos con una cobertura opcional de Asistencia Integral. Este servicio incluye orientación médica 24 horas, lo que permite resolver dudas de forma inmediata, consultar sobre medicación, síntomas o decidir si es necesario acudir a un centro médico.

Además, la posibilidad de solicitar una segunda opinión médica, tanto de manera presencial como online, aporta tranquilidad en diagnósticos importantes o tratamientos que generan incertidumbre. Tener una visión adicional ayuda a tomar decisiones con mayor seguridad y confianza.

Este tipo de servicios no sustituyen la atención médica habitual, sino que la complementan, aportando un acompañamiento constante que facilita la gestión de la salud en el día a día.

QUÉ DEBES TENER EN CUENTA ANTES DE CONTRATAR EL SEGURO DE SALUD

Además de fijarte bien en las coberturas, conviene revisar otros aspectos de la póliza que influyen directamente en el uso diario del seguro.

Uno de ellos son los periodos de carencia. En algunos servicios, el seguro no se puede usar desde el primer día, sino que es necesario que transcurra un tiempo determinado desde la contratación para poder acceder a ellos. Revisar estas carencias permite saber cuándo se podrá recurrir a determinadas pruebas o tratamientos.

También es importante comprobar si la póliza funciona con copagos. Es decir, si por cada consulta o acto médico debes abonar una pequeña parte del coste. Según la frecuencia con la que se acuda al médico, este punto puede marcar la diferencia en el precio del seguro de salud a largo plazo.

Otro aspecto clave es el cuadro médico. Contar con una red amplia de médicos, especialistas, hospitales y clínicas facilita el acceso a consultas y tratamientos cerca del domicilio, algo especialmente relevante en personas mayores.

Por último, conviene revisar la edad máxima de contratación y cómo evolucionan las primas con el paso del tiempo. Elegir una póliza que se adapte bien a esta etapa vital ayuda a evitar cambios forzados de póliza en el futuro y garantiza una mayor estabilidad. 

LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN Y EL SEGUIMIENTO MÉDICO

Uno de los mayores beneficios de un seguro de salud es la posibilidad de cuidar la salud desde un enfoque preventivo. No se trata solo de reaccionar cuando aparece un problema, sino de anticiparse y realizar un seguimiento médico regular.

Las revisiones periódicas y las consultas con especialistas permiten detectar a tiempo posibles alteraciones y ajustar tratamientos antes de que evolucionen. Pruebas diagnósticas como las analíticas o resonancias juegan un papel clave en el control continuado, sobre todo en casos de enfermedades crónicas o patologías que requieren vigilancia a medio y largo plazo. 

Este seguimiento resulta especialmente importante en situaciones como enfermedades cardiovasculares o enfermedades graves como el cáncer, donde contar con un diagnóstico precoz y un control médico adecuado puede marcar una diferencia significativa en la evolución y en la calidad de vida del paciente.

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